Los rescataron, tanto a ellos como a la madre, les dieron de comer, los desparasitaron, y les buscaron un hogar. También descubrieron en el veterinario que la gata había tenido una fractura mal curada en uno de sus fémures, y que no tiene buena solución, aunque de momento no es necesario tomar medidas drásticas como la amputación.
Sigue a una gata que claramente decía «sígueme, humano» en idioma gatuno, y se encuentra a una camada entera de gatetes recién nacidos
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