
Los nuevos materiales permiten romper las proporciones de altura/anchura/profundidad, haciendo posibles edificios que antes serían imposibles. Técnicas modernas de compensación de movimientos (mass dampers), y materiales más rígidos, han conseguido que el último piso de estos edificios no te maree más que un barco con marejada.
MUY poco.
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Me ha dado un infartito…
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Por lo que me contó una veterinaria, el gato seguramente habría sobrevivido igualmente.