Un conejo saca su faceta de «minicanguro» para enfrentarse a puñetazo limpio con un halcón que se lo quiere merendar.
Un conejo saca su faceta de «minicanguro» para enfrentarse a puñetazo limpio con un halcón que se lo quiere merendar.
En los dibujos nos los presentan como adorables ositos que comen bambú… pero suenan como auténticos gorrinos en celo.